“Muchos mitos persisten porque hablamos poco de la muerte, la donación y el legado que una persona puede dejar”
El 27 de septiembre se conmemora el "Día Nacional del Donante de Órganos y Tejidos", tema que moviliza a los equipos de salud de UC CHRISTUS de manera transversal. María Fernanda Schoenfeldt, enfermera coordinadora de la “Unidad de Procuramiento” -que se encarga de fomentar la cultura de la donación-, cuenta qué hay detrás del aumento en el número de donantes este año, respecto a períodos anteriores, y explica por qué la donación no comienza en un hospital.
María Fernanda Schoenfeldt (39), enfermera de UC CHRISTUS, será parte de la charla que se llevará a cabo el 1 de octubre, en el auditorio principal del Hospital Clínico de la Red Clínica Académica. Ese día, se dialogará sobre donación de órganos y tejidos, tema por el cual ella trabaja con fuerza desde la llamada “Unidad de Procuramiento”. María Fernanda es coordinadora de esta área y en el equipo están también Pablo Born, médico de la unidad y Daniela Gajardo, coordinadora local (en la foto).
Sobre el origen de la Unidad de Procuramiento de UC CHRISTUS, cuenta que nació para “fortalecer la detección oportuna de potenciales donantes y desarrollar una cultura institucional de donación que permitiera responder mejor a las necesidades de los pacientes que esperan un trasplante, además de ser una exigencia ministerial”.
Si bien se crea en 2019, desde 2025 se viene consolidando. Y la buena noticia es que este año subió el número de donantes en UC CHRISTUS -se han registrado ocho donantes a la fecha-, lo que representa más del doble de lo visto en años anteriores, con entre 2 y 4 donantes al año. El trabajo de esta unidad, junto a una mayor disposición al diálogo de parte de las personas, empiezan a rendir frutos.
- ¿Qué mitos y prejuicios se siguen viendo en el tema de donación de órganos y tejidos?
-Uno de los más frecuentes es pensar que, si una persona es donante, los equipos de salud harán menos esfuerzos por salvar su vida. Esto es absolutamente falso. La prioridad de cualquier equipo médico siempre es salvar la vida del paciente. La posibilidad de donación solo se evalúa cuando se han agotado todas las alternativas terapéuticas y se ha confirmado el fallecimiento bajo criterios médicos y legales muy estrictos.
Otro mito es creer que una persona puede despertar después de haber sido diagnosticada con muerte encefálica. La muerte encefálica es irreversible y equivale legal y médicamente al fallecimiento de la persona. No es un coma ni un estado vegetativo.
También persisten prejuicios relacionados con la desconfianza hacia el sistema de salud o la idea de que existe algún tipo de privilegio para acceder a los órganos. En Chile existe un sistema nacional regulado y transparente, donde la asignación se realiza según criterios clínicos establecidos por el Instituto de Salud Pública y la Coordinación Nacional de Procuramiento y Trasplante, del Ministerio de Salud.
- ¿Por qué persisten esos mitos?
-Porque seguimos hablando poco de la muerte, de la donación y del legado que una persona puede dejar. Por eso la educación y la conversación familiar siguen siendo fundamentales, al igual que la formación de los profesionales de la salud.
Donación, responsabilidad sanitaria y desafío cultural
- ¿Cómo se origina la Unidad de Procuramiento de UC CHRISTUS?
-Su comienzo fue en 2019, con la separación de las áreas de procuramiento y trasplante. Y toma más fuerza en 2025, con un equipo de enfermería y un médico exclusivo. Esta consolidación se dio porque existían oportunidades de mejora en la pesquisa, evaluación y acompañamiento de las familias, así como en la coordinación de los procesos relacionados con la donación de órganos y tejidos.
Con el tiempo, la unidad ha evolucionado hacia un modelo mucho más integral, que incorpora educación, capacitación, acompañamiento a equipos de salud, trabajo interdisciplinario y mejora continua de procesos.
Procuramiento es un programa transversal, y es así como la donación pasó a ser un compromiso institucional compartido por equipos de urgencia, paciente crítico, neurología, neurocirugía, pabellones, banco de tejidos, trasplantes, gestión clínica y servicios de apoyo.
El desafío actual es seguir fortaleciendo esa mirada de red, donde cada profesional pueda identificar que tiene un rol en la generación de oportunidades de donación.
-Este año se lograron ocho donantes de órganos y tejidos en UC CHRISTUS, versus los entre 2 y 4 que se venían viendo anualmente, en los últimos años. ¿Cómo se explica? ¿Hay un factor cultural de mayor apertura?
-Eso responde al trabajo sostenido de varios años y a la consolidación que tuvo la unidad en 2025. Detrás de cada donante existe un enorme esfuerzo de detección precoz, acompañamiento familiar, coordinación clínica, capacitación de equipos y mejora de procesos. Hemos desarrollado un trabajo muy cercano con las unidades clínicas, fortaleciendo la identificación de potenciales donantes y promoviendo una cultura de donación dentro de la institución.
Sin embargo, sería prematuro afirmar que existe un cambio cultural consolidado. Lo que sí vemos es una apertura creciente al diálogo, y eso es muy importante porque la decisión de donar muchas veces se construye mucho antes de que ocurra la situación irreversible de la muerte, a través de las conversaciones familiares y la experiencia vivida con los equipos de salud.
Lo valioso es recordar que detrás de esos ocho donantes hubo decenas de personas trasplantadas y muchas familias que pudieron encontrar sentido y esperanza en medio de una pérdida profunda.
-Comúnmente se asocia la donación a los órganos, pero es mucho más que eso…
-Sí, también contempla tejidos como córneas, piel, tejido óseo y válvulas cardíacas, que tienen un enorme impacto en la calidad de vida de muchas personas.
Las familias donantes tienen un rol muy importante, ya que son las verdaderas protagonistas de este proceso. En medio del dolor son capaces de tomar una decisión solidaria que puede cambiar la vida de muchas otras personas.
-¿Cuál es el sello que se le está dando a este tema desde UC CHRISTUS?
-Poner a la persona y a la familia en el centro del proceso. La donación no es solo un procedimiento clínico; también una experiencia humana que ocurre en uno de los momentos más difíciles que puede vivir una familia. Por eso trabajamos desde una mirada que integra excelencia clínica, respeto, empatía, acompañamiento y dignidad. Además, hemos impulsado fuertemente la formación de profesionales en este tema.
-¿Cuáles son los principales desafíos que enfrenta Chile? ¿Hay que avanzar más en política pública?
-Uno de los desafíos es aumentar la conversación social sobre la donación. Necesitamos que las personas expresen su voluntad de donar y, sobre todo, que la compartan con sus familias.
Otro desafío es continuar fortaleciendo la detección de potenciales donantes en toda la red asistencial del país, asegurando que cada oportunidad de donación sea identificada y gestionada adecuadamente.
En materia de política pública, seguir fortaleciendo la capacitación de los equipos de salud, la educación de la comunidad, la coordinación entre establecimientos y los recursos destinados a los programas de procuramiento y trasplante.
La donación debe ser entendida como una responsabilidad sanitaria y también como un desafío cultural que involucra a toda la sociedad.
-Si quiero ser donante, ¿qué debo hacer?
-Hoy en Chile todas las personas mayores de edad son consideradas donantes por ley, salvo que hayan manifestado formalmente su voluntad de no serlo a través de los mecanismos establecidos por la normativa vigente. Lo más importante sigue siendo conversar con la familia y expresar claramente la voluntad de donar. Cuando ocurre una situación crítica, los seres queridos suelen ser quienes mejor pueden representar ese deseo.
Es importante entender que no todas las personas fallecidas podrán transformarse en donantes efectivos, ya que deben cumplirse condiciones médicas específicas. Sin embargo, todos podemos manifestar nuestra disposición a donar.
-¿Qué mensaje quisiera dejar en el día nacional de este tema?
-Me gustaría invitar a todos a conversar sobre esto en sus hogares. La donación no comienza en un hospital; comienza mucho antes, cuando hablamos con nuestros seres queridos sobre nuestros valores, convicciones y el legado que queremos dejar.








