Rescate ambulancia
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Artrosis de cadera primaria y secundaria

Es cuando se rompe y se desgasta la superficie del cartílago, lo que provoca que los huesos se muevan el uno contra el otro. Esto genera fricción, dolor, pérdida de movimiento en la articulación y aumento de volumen.

DEFINICIÓN

Afecta a una o varias articulaciones, produciendo alteraciones anatómicas en ellas. La articulación pierde su forma a medida que pasa al tiempo por el desgaste del cartílago. Lamentablemente, pasa desapercibido al no producir dolor. Sin embargo, la alerta llega demasiado tarde, pues cuando sí se siente, es porque el hueso ya está afectado. Una vez diagnosticado, la artrosis es irreversible. Para controlarla, hay ejercicios adecuados que ayudan a mantener su flexibilidad, movilidad y potenciar su musculatura.

CAUSAS DE LA ARTROSIS DE CADERA

Esta enfermedad es degenerativa y compromete a la cadera por completo, pero principalmente a sus superficies óseas.

Artrosis primaria: en personas de edad, especialmente en mujeres y con importante influencia hereditaria.

Artrosis secundaria: generalmente, se diagnostica como secuela o complicación de traumatismos y enfermedades (Necrosis Avascular o Pinzamiento Femoro- Acetabular, entre otras).

SÍNTOMAS

Dolor al moverse luego de permanecer en prolongado reposo, localizado en la zona de la ingle y que se expande a la cara anterior del muslo hasta la rodilla. Puede provocar cojera progresiva y limitación de la movilidad. Dependiendo del nivel de invalidez de la persona será la indicación quirúrgica.

FACTORES PREDOMINANTES

  • La obesidad y la falta de ejercicio
  • Influencia hereditaria

DIAGNÓSTICO

Para dar un diagnóstico certero de artrosis de cadera, el médico debe conocer los síntomas, estudiar las imágenes y la movilidad física del paciente.

PREVENCIÓN

La baja de peso y los medicamentos que disminuirán la progresividad de la enfermedad.

TRATAMIENTO

El tratamiento ortopédico es paliativo y se basa en medicamentos del tipo analgésicos-antiinflamatorios, protectores de cartílago, ejercicios y rehabilitación.

CIRUGÍA DE LA CADERA

Cuando el daño del cartílago impide realizar la vida normal, es necesaria una cirugía, pues el paciente ya no se puede mover por el dolor, lo que lo lleva a postrarse.

Para escoger un implante protésico de cadera se deben tomar en cuenta los siguientes factores:

  • Antecedentes del paciente con respecto a la enfermedad
  • Antecedentes del implante y su material
  • Institución donde se realiza el procedimiento (si cuenta con banco de sangre, unidad de manejo de pacientes críticos, unidad de rehabilitación, etc).

No es una cirugía menor, por lo que el paciente y su familia es debidamente informado de qué trata: los riesgos pre y post operatorios que podrían eventualmente surgir, cómo será su calidad de vida luego de la operación, qué tantos controles necesitará en el futuro, entre otros.

Para eso, el equipo tratante lo componen múltiples profesionales para prolongar la vida del implante, el cual debiera durar cerca de 15 años.

TRATAMIENTO KINÉSICO POST ATROPLASTÍA

El tratamiento kinésico post-operatorio tiene tres etapas principales: fase temprana, intermedia y tardía.

FASE TEMPRANA

Durará hasta que el paciente comienza a caminar con 2 bastones:

El objetivo de esta primera fase es aliviar el dolor y saber controlarlo junto con la inflamación de la cadera. Para eso, se aplicará termoterapia superficial (frío y calor local) durante los primeros cinco días. La pierna intervenida debe estar en posición neutra –adecuando una almohada entre ambas rodillas- para evitar luxaciones de la prótesis. No hay que cruzar las piernas ni acostarse hacia el lado operado.

Además, en la primera fase, se llevarán a cabo ejercicios de activación muscular, tanto en la pierna operada como en la sana. En la operada, los ejercicios deben ser activos y activo-asistidos y otros isométricos para la activación de cuádriceps y glúteos.

Mientras que en la extremidad sana, se harán ejercicios de movilidad activa de todos los músculos y de todo el resto del cuerpo.

El objetivo del kinesiólogo y del paciente es lograr que este se siente al XX día de operado. Para eso, el profesional hará que mueva la extremidad operada sin superar los 90°de flexión de cadera. Una vez logrado, y con la pierda en abducción, el paciente podrá podrá practicar ejercicios en esa posición para darle movilidad a rodillas y tobillos.

Para cuando el paciente se ponga de pie, el kinesiólogo tendrá que tomar en cuenta el tipo de prótesis que se utilizó y el estado general del paciente. No todas las prótesis funcionan igual, cada una tiene sus tiempos de sedestación, lo que determinará el momento en que la prótesis es capaz de resistir por completo el peso de la persona. Una vez de pie, el paciente practicará equilibrio y traslado de peso de un lado a otro del cuerpo.

Si bien depende de cada paciente y su respectiva evolución, el andador o el uso de bastones serán parte de su rehabilitación.

FASE INTERMEDIO

Es la etapa donde el paciente empieza a caminar con 2 bastones hasta lograrlo por sí solo.

Acá es cuando va de a poco mejorando sus articulaciones hasta eliminar cualquier consecuencia que podría haber quedado de la fase temprana.

Para lograrlo se realizarán ejercicios de fuerza contra resistencias y ejercicios funcionales en cadenas cerradas y abiertas. Lo ideal es que, luego de tres meses, el paciente se vuelve independiente de sus movimientos. Por lo que durante esta fase, debe seguir con cuidados rigurosos y evitar las posturas que puedan dañar la prótesis.

FASE TARDIA

Finalmente, el paciente deja los bastones para funcionar de forma independiente. Se recupera la movilidad perdida, propias de la marcha, y se normaliza el uso de la prótesis. No quiere decir que el paciente deje de ejercitarse. Por el contrario, se localizará el fortalecimiento de los músculos a través de ejercicios específicos para que el paciente se reintegre a sus actividades normales de la mejor forma.

TRATAMIENTO KINÉSICO SIN CIRUGÍA

El objetivo es disminuir las molestias del paciente con la ayuda de la fisioterapia, los masajes y ejercicios (elongación, bicicleta estática sin carga, entre otros) enfocados en los músculos que participan de su articulación.

Estos ejercicios deben ser de baja intensidad para que haya un desarrollo de la fuerza muscular sin generar mayores molestias. Hay que evitar que el paciente esté inmóvil por mucho tiempo, pues la articulación podría anquilosarse, sobre todo en personas mayores.

UBICACIONES

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