Rescate ambulancia

Cáncer en el embarazo puede tener buen final

06/05/2014

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En el mismo cuerpo en que se gesta una nueva vida se desarrolla también una enfermedad potencialmente mortal. Ése es el escenario que viven las embarazadas con cáncer, una patología hoy más frecuente entre las mujeres en edad reproductiva.

Aunque el cáncer es poco frecuente antes de los 35 años, a partir de esa edad -y especialmente desde los 40 en adelante- la probabilidad de desarrollar esta enfermedad va en aumento.


“Si tenemos en cuenta que, hoy en día, las mujeres están postergando su maternidad hasta después de los 35 años, la probabilidad de que presenten un cáncer durante el embarazo o en el periodo cercano a éste, es efectivamente mayor”, señala el doctor Mauricio Cuello, gineco-obstetra de Red Salud UC.


Según las estadísticas, una de cada mil embarazadas presentará un cáncer durante la gestación, un fenómeno mucho menos frecuente hasta hace unas décadas atrás, cuando las mujeres tenían sus hijos a edades más tempranas.


Un cáncer inadvertido


Un factor que juega en contra de la detección temprana de un cáncer durante la gestación es que los cambios que ocurren normalmente durante el embarazo (alteraciones digestivas, en la mama o dérmicos, entre otros) pueden enmascarar la enfermedad y contribuir a retrasar su diagnóstico.
Pero si existen sospechas, es muy importante que un especialista realice todos los exámenes necesarios para confirmar el diagnóstico y analizar las alternativas de tratamiento.


“El que una mujer esté embarazada no significa que le vamos a hacer un estudio a medias. Obviamente, hay que ser cuidadosos al realizar exámenes, pero eso no significa que no sea posible hacerlos, sino que se deben escoger aquellas opciones que sean más seguras para el feto”, apunta el doctor Cuello.


A la hora de escoger un tratamiento, se deben considerar factores como el tipo de cáncer, la etapa de desarrollo en que se encuentra y especialmente la edad gestacional del feto.


“Hay que tener particular cuidado durante el primer trimestre de gestación, ya que es el periodo en que pueden ocurrir mayores efectos secundarios en el feto derivados del uso de ciertas terapias oncológicas”, precisa este especialista.


Se sabe por ejemplo, que los fetos expuestos a radiación tienen un riesgo mayor de presentar malformaciones, situación que quedó de manifiesto en los hijos de mujeres que sobrevivieron al bombardeo atómico de Hiroshima y Nagasaki, tal como cita el doctor Cuello.


Otro factor que puede modificar el potencial efecto sobre el bebé en desarrollo es la zona del cuerpo materno que se irradie. “Entre más lejos del campo de irradiación, menor probabilidad de que el feto se vea afectado”, señala este gineco-obstetra.


En ese contexto, no es lo mismo un cáncer de mama que uno cervico-uterino, ya que éste ultimo afecta precisamente el lugar donde se desarrolla el feto.
Para reducir el riesgo, además las terapias deben posponerse hasta después de las 15 semanas de gestación y utilizar técnicas de protección (‘escudos protectores’) que pueden reducir el riesgo para el feto hasta en un 50%


Quimioterapia y embarazo


Los fármacos que se usan en quimioterapia son capaces de atravesar la placenta, de modo que el bebé in útero es sensible a ellos. “La mayor susceptibilidad se da entre las 3 y 12 semanas de gestación. Para evitar esta posibilidad, es vital que el especialista escoja drogas que sean seguras para el feto y elimine aquéllas que conllevan algún riesgo, como el tamoxifeno, por ejemplo”, explica Cuello.


Afortunadamente, hoy existen medicamentos que pueden emplearse en forma segura durante el embarazo, pero deben ser utilizados, idealmente, a partir del segundo trimestre de gestación en adelante, ojalá en dosis más fraccionadas que en los tratamientos convencionales.


“Un 20% de los fetos desarrollará malformaciones si está expuesto en forma prolongada a una terapia oncológica convencional. De ahí la importancia de aplicar aquellas que sí son compatibles con el embarazo”, agrega este profesional.


De todas formas, el pronóstico del cáncer en embarazadas es muy similar al de las pacientes no embarazadas. No obstante, a las mujeres que fueron sometidas a tratamiento oncológico se les recomienda esperar entre 2 a 5 años antes de embarazarse.

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