Rescate ambulancia

PREGUNTAS FRECUENTES

Al vacunar a tu hijo siempre surgen preguntas comunes y que trataremos de responder en forma simple. Si necesitas más información acércate a cualquiera de nuestros vacunatorios o consulta con un pediatra.

Sí, no hay inconvenientes y puede hacer su vida normal.

Sí, no hay problema, sea vacuna oral o inyectable.

En términos generales, sí, pero siempre es importante consultar en el vacunatorio o con el médico, por si hubiera alguna contraindicación especial.

Si se atrasó en alguna vacuna, no es necesario que comience de nuevo, debe vacunarlo lo antes posible y continuar según el esquema, pero siempre es bueno consultar con su pediatra o en el vacunatorio.

La mayoría de las vacunas pueden administrarse en forma segura y efectiva simultáneamente o separadas. La respuesta inmune en general no se interfiere. Hay algunas situaciones especiales, por lo tanto es recomendable consultar al pediatra o en el vacunatorio.

Las vacunas orales que existen son la polio oral y la vacuna del rotavirus. Estas se absorben a través de la mucosa de la boca. No es necesario que la vacuna llegue al estómago. Por lo tanto, no es necesario repetir la dosis.

En general, algunas de ellas producen enrojecimiento y dolor en el sitio de punción, fiebre y/o malestar general. Estas reacciones son transitorias y pasan con paños fríos en el lugar de punción y antitérmicos.

Si las reacciones son intensas o muy diferentes a las que se le mencionaron como normales cuando se le colocó la vacuna, es necesario consultar de preferencia en el mismo lugar donde se vacunó o a su pediatra.

Las vacunas se elaboran con versiones debilitadas o inactivas de las bacterias o virus que producen una enfermedad en particular. Cuando se inyectan en el cuerpo, el sistema inmunitario prepara un ataque que estimula la producción de anticuerpos. Una vez producidos, estos anticuerpos permanecen activos en el cuerpo y, si alguna vez el organismo está expuesto a la enfermedad real, los anticuerpos estarán listos para hacerle frente. Por ejemplo, si hay un brote de coqueluche (tos convulsiva) en la zona en donde reside o en el colegio o jardín infantil, su pequeño será mucho menos propenso a contraer la enfermedad que un bebé no vacunado.

La principal contraindicación para vacunar a un niño o adulto es estar cursando un cuadro febril agudo. Se recomienda esperar que la fiebre pase para la vacunación.

Otra contraindicación es haber presentado una reacción alérgica importante a una vacuna previa, a algún componente de la vacuna o haber tenido un cuadro neurológico después de la administración de la vacuna Pentavalente. Para algunas vacunas, existen contraindicaciones específicas como:

  • Existencia de inmunodeficiencia de cualquier tipo.
  • Tratamiento con drogas inmunosupresoras, corticoides, radioterapia.
  • Haber presentado un cuadro neurológico confirmado en los primeros 7 días después de la administración de vacuna DPT o Triple
  • Embarazadas, siempre consultar
  • Haber recibido transfusión sanguínea en los últimos meses

NO ES CONTRAINDICACIÓN para recibir vacunas estar cursando cuadros infecciosos menores, tener tos o secreción nasal, incluso estar recibiendo antibióticos.

En general sí. En algunos casos esto ha sido estudiado y es posible de hacer. Por ejemplo, comenzar con una vacuna hepatitis A y dar la segunda dosis con otra. En el caso de la vacuna neumocócica conjugada, es posible dar la última dosis (que se pone entre el año y el año y medio de edad) con la vacuna Synflorix a niños que recibieron Prevenar anteriormente. En el caso de las vacunas contra el virus papiloma, dado que una está dirigida contra 2 tipos de este virus y la otra contra 4, es mejor completar el esquema de tres dosis con la misma vacuna. Siempre es recomendable consultar con su médico o en el vacunatorio.

No. Este aspecto ha sido ampliamente estudiado y, si bien existen personas o grupos que piensan lo contrario, la evidencia científica indica que no existe relación entre el timerosal de las vacunas y el desarrollo de autismo en los niños. Por ello, los expertos en vacunas de distintos países y organizaciones internacionales han recomendado que los niños continúen recibiendo sus vacunas, aunque ellas contengan timerosal.

El timerosal es un derivado del mercurio que se usa en algunas vacunas para evitar que se contaminen. Debido a que otro derivado del mercurio se ha asociado a problemas neurológicos, se ha culpado al timerosal de efectos similares. Sin embargo, esto no ha sido comprobado. Contienen timerosal: vacuna pentavalente (DTP Hib Hepatitis B) y algunas vacunas antiinfluenza (Aggripal S1, Vaxigrip). Las vacunas más modernas en general se están fabricando sin timerosal, esto es la casi totalidad de las vacunas complementarias.

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