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Anestesia Obstétrica

La anestesia obstétrica es la rama de la anestesiología dedicada a la atención anestesiológica integral de la paciente embarazada, en la que una parte fundamental es el manejo del dolor durante el trabajo de parto y la operación cesárea. Esto incluye el manejo antes, durante y después del trabajo de parto y/o cesárea de las pacientes y de las complicaciones secundarias de ambos.

En Red de Salud UC CHRISTUS, buscamos que cada mujer viva su parto de la manera más confortable y segura posible. Por eso, nuestros anestesiólogos se han especializado en el manejo del dolor durante este proceso y le ofrecen su experiencia y la mejor tecnología disponible para ello.

El estándar de manejo es una analgesia de la columna vertebral, que significa que controla el dolor desde la cintura hacia abajo. Los tipos de anestesia que pueden indicarse durante el trabajo de parto y el parto mismo son:

  • Anestesia peridural: es el tipo más frecuente de analgesia. En el trabajo de parto es la denominada peridural en la que el médico instala un catéter por fuera del saco de líquido que rodea la médula espinal, denominado espacio epidural, mediante el que inyecta un medicamento que insensibiliza o bloquea la sensibilidad para que la paciente no experimente dolor. A través de este catéter, la paciente puede recibir más medicamentos en la medida en que lo necesite sin necesidad de una nueva punción.
  • Anestesia combinada espinal-epidural: en ella se combina una anestesia espinal –llamada también raquídea- con una anestesia peridural para aprovechar las ventajas de ambas. En la anestesia espinal, el médico inyectará el medicamento dentro del líquido de la médula espinal. Este tipo de anestesia comienza a hacer efecto inmediatamente y funciona bien para procedimientos más cortos mientras que la anestesia epidural es más indicada para procedimientos más prolongados. De allí que la combinación de ambas suele ser una buena opción para manejar el dolor.
  • Alternativas analgésicas: existen otras alternativas analgésicas. Sin embargo, poseen una menor efectividad en el alivio del dolor y pudieran tener más efectos indeseados que la llamada anestesia del neuroeje. Entre estas se incluyen los fármacos opiodes o endovenosos y/o la inhalación de óxido nitroso, que tiene efecto analgésico.
  • Alternativas no farmacológicas: pueden ser utilizadas como complemento para retrasar la administración de la anestesia medicamentosa e incluyen técnicas como la hipnosis, reiki, yoga y esferoterapia, entre otras, las que son realizadas en la sala de preparto.

La indicación de la analgesia está dada por la presencia de dolor frente a las contracciones, independiente de la fase del trabajo de parto en la que se encuentre o de la dilatación del cuello uterino. Solo se requiere que la paciente esté efectivamente en trabajo de parto y experimente dolor.

El estándar de manejo es una anestesia espinal (raquídea). Una segunda alternativa es la anestesia combinada espinal-epidural, ya explicada. Eventualmente se puede utilizar una anestesia peridural, aunque es la técnica menos empleada en la actualidad. En pacientes con contraindicación de anestesia de la columna vertebral, la alternativa es una anestesia general.

Existen contraindicaciones absolutas y relativas. En las pacientes embarazadas, las contraindicaciones absolutas más relevantes son el rechazo de la punción por parte de la paciente, la infección en los tejidos en el sitio de punción y las alteraciones en la coagulación sanguínea. Esta última incluye a aquellas pacientes que usan fármacos anticoagulantes. Contraindicaciones relativas incluyen alergia a anestésicos locales y alteraciones de la columna vertebral lumbar como escoliosis significativa o cirugías previas de ella. Si usted tiene alguna de estas condiciones, debe comunicárselo a su obstetra tratante para que este la envíe a una interconsulta con algún anestesiólogo de nuestro servicio antes del parto, para evaluar el mejor plan de manejo anestésico para usted.

No. La anestesia no afecta ni produce efectos en el feto. Los medicamentos se colocan en los nervios de la madre y no llegan a la guagua. Un efecto secundario de la anestesia peridural y espinal puede ser una disminución de la presión arterial materna (hipotensión), lo que hace que llegue menos flujo de sangre al útero y la placenta, pudiendo afectarse con ello el aporte de oxígeno al feto. Por lo mismo, cada vez que vamos a colocar una anestesia peridural o espinal nos preocupamos de que no se produzca este efecto secundario, administrando sueros y drogas endovenosas para evitar la hipotensión materna. Además, controlamos la presión arterial materna y los latidos cardíacos fetales periódicamente para detectar precozmente alguna alteración.

Las contracciones durante el trabajo de parto producen dolor, el que puede ser muy intenso. Una paciente sin dolor, en cambio, puede disfrutar de su trabajo de parto, caminar, leer, recibir visitas. Además, la paciente sin dolor tiene mayor flujo sanguíneo hacia el útero y la placenta lo que mejora el bienestar del niño o niña por nacer. Además, el hecho de tener anestesia durante el trabajo de parto permite la realización de otros procedimientos rutinarios en el parto como la episiotomía, la eventual colocación de fórceps, el raspado de la cavidad uterina, entre otros, sin molestias para la madre.

La anestesia de la columna vertebral se puede poner sentada o acostada sobre el lado izquierdo del cuerpo en posición fetal con la espalda lo más encorvada posible. Nuestro grupo prefiere la punción en esta última posición porque optimiza el flujo de sangre hacia el útero y placenta. La paciente debe doblar las rodillas y llevarlas al abdomen, meter la cabeza entre los hombros y sacar su espalda hacia el anestesiólogo tal como se ve en la ilustración.

No. La evidencia médica y nuestra experiencia han demostrado que la adecuada administración de la analgesia de la columna vertebral no afecta la duración del trabajo de parto. Tampoco produce un aumento en la necesidad de una operación cesárea por fracaso de un trabajo de parto. Sólo pudiese aumentar levemente el riesgo de un fórceps durante el parto mismo. Usted puede recibir anestesia sin temor de prolongar su trabajo de parto o de terminar en una cesárea.

Usted será atendida por nuestro equipo de médicos cirujanos con estudios de postgrado y especialidad en Anestesiología y Reanimación en la Escuela de Postgrado de la Facultad de Medicina de la Pontificia Universidad Católica de Chile, altamente calificados para el manejo del dolor durante un trabajo de parto, manejo anestésico durante una operación cesárea y eventuales complicaciones de cada uno de ellos.

El grupo de anestesia obstétrica de Red de Salud UC CHRISTUS tiene cobertura en las Maternidades del Hospital Clínico y en Clínica San Carlos de Apoquindo las 24 horas del día, los 365 días del año, con un especialista presente en el mismo hospital o clínica, teniendo un rápido tiempo de respuesta ante la necesidad de nuestros servicios, siempre guiados por estrictas normas de calidad y seguridad asistencial y por la misión de nuestra Red de Salud UC CHRISTUS.

Puedes escribirnos al correo anestesi@med.puc.cl o llamarnos a los teléfonos 22354 3270 - 22354 3414

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