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Luxofractura de tobillo

QUÉ ES Y CÓMO SE PRESENTA

El tobillo corresponde a una articulación que está compuesta por tibia, el peroné y el astrágalo. Se encarga de recibir y cargar el peso de todo el cuerpo durante la marcha, por lo que conservar su estructura es de gran importancia para un adecuado funcionamiento. Esta lesión, suele ser por rotación del pie en relación al eje de la pierna. Puede producirse tanto en pacientes jóvenes por accidentes de alta energía, como en personas de mayor edad secundario a osteoporosis (huesos más frágiles).

Habitualmente se produce por torsiones del tobillo y del pie. Existen distintos tipos de patrones de fractura que dependen de la calidad del hueso, mecanismo de lesión y nivel de energía durante el accidente. Es así como se pueden comprometer uno o ambos huesos, generando lesiones con distinto nivel de inestabilidad. 

Es frecuente en actividades como fútbol y el rugby, así como en accidentes de tránsito y caídas en pacientes mayores.

SÍNTOMAS QUE PRESENTA EL PACIENTE

Dolor agudo apenas ocurrida la lesión. Torsión de tobillo, para luego ver un aumento de volumen en la zona por un hematoma. Esta fractura, además, no permite que la persona camine de forma normal ya que no puede cargar el peso de su cuerpo en la extremidad afectada.

TRATAMIENTO

El diagnóstico se confirma con una radiografía. Cuando hay más huesos involucrados, el scanner( TAC) puede ser de utilidad y el objetivo del tratamiento es conservar o restaurar (en fracturas con hueso desplazado) la anatomía normal del tobillo, dado que una pequeña alteración en su estructura puede llevar a artrosis, dolor crónico e invalidez en el corto plazo. A grandes rasgos el tratamiento puede ser dividido en quirúrgico o no quirúrgico (bota ortopédica) dependiendo del tipo de fractura y estabilidad de la misma. El tratamiento quirúrgico implica realizar una o varias incisiones a través de la cual se devuelve el hueso desplazado a su posición original y se mantiene en su lugar usando placas y tornillos. El tratamiento ortopédico (no quirúrgico) consiste en el uso de bota ortopédica por 4 semanas,  con autorización para pisar de acuerdo al dolor.

La recuperación funcional permite recuperar la movilidad del tobillo. Luego, mientras el hueso cicatriza (consolidación ósea), se puede realizar una recuperación en carga o funcional completa. Volver a las actividades deportivas es bastante más lento, pero que habitualmente los pacientes logran dentro de 3 a 6 meses ocurrida su lesión.

MEJOR PREVENIR

La mejor prevención es practicar de manera correcta y con los implementos adecuados el deporte en cuestión, asociado a ciclos de entrenamiento precisos, fortalecimiento de la musculatura circundante al tobillo, ademas de la estimulación periódica de la zona con ejercicios de propiocepcion.

UBICACIONES

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