Clínica San Carlos de Apoquindo recibe la imagen peregrina de la Virgen de Fátima
La llegada de la imagen proveniente desde Portugal marcó el inicio del Mes de María. Una visita que transformó nuestros espacios en lugares de oración, encuentro y recogimiento para pacientes, familias y colaboradores.
El 7 de noviembre pasado comenzó la visita de la Virgen de Fátima en la Clínica San Carlos de Apoquindo, haciendo una jornada especialmente significativa, donde la Eucaristía de mediodía —presidida por el capellán, Padre Francisco Araya— dio inicio oficial al Mes de María.
En un ambiente de serenidad y gratitud, se recibió a la Virgen con la esperanza de que su presencia sea guía para quienes sufren, alivio para los agobiados y un llamado a la paz para Chile y el mundo. Tras la misa, la comunidad se trasladó en procesión hasta el hall central, donde la imagen permaneció hasta el 8 de diciembre acompañando a todos quienes transitan por la Clínica.
Devoción de los pacientes
Como un gesto de cercanía y acompañamiento, se dispusieron rosarios y denarios bendecidos para quienes deseen llevar consigo un símbolo de consuelo y fe. Además, un cuaderno de intenciones permite que cada persona pueda escribir sus peticiones, agradecimientos y esperanzas, convirtiéndose en un verdadero testimonio de espiritualidad y unión en medio de la rutina asistencial.
“La devoción a la Virgen de Fátima, ligada profundamente al mensaje de conversión, reconciliación y paz, nos invita a recordar nuestra misión institucional, ofrecer un cuidado integral que incorpore no solo la dimensión clínica, sino también espacios de sentido, humanidad y esperanza. Su visita nos anima a fortalecer una cultura donde la fe y la empatía se encuentran con la vocación de servicio”, afirmó Luis Jil, Coordinador de Misión y RSE, Clínica San Carlos de Apoquindo.
Que este Mes de María sea un tiempo para volver a lo esencial, abrir el corazón a la paz y caminar unidos bajo la mirada amorosa de nuestra Madre.















