Delirium: cuando la prevención marca la diferencia en la recuperación
Una condición frecuente en pacientes hospitalizados, especialmente en personas mayores que puede generar importantes complicaciones. Sin embargo, con medidas oportunas y un trabajo coordinado entre equipos de salud y familias, muchos de sus casos pueden prevenirse.
Cada 11 de marzo se conmemora el Día Mundial de la Prevención del Delirium, un trastorno agudo del estado mental que se manifiesta con confusión, desorientación, dificultad para concentrarse o cambios en el comportamiento.
“Suele aparecer durante la hospitalización y puede fluctuar a lo largo del día, afectando principalmente a pacientes mayores, con fragilidad o con múltiples enfermedades. Hablar de su prevención es clave, ya que se trata de una condición frecuente, pero en gran medida prevenible”, afirma la Dra. Marcela Carrasco, Geriatra UC CHRISTUS, quien además indica factores que pueden favorecer su aparición:
· Infecciones.
· Deshidratación.
· Dolor mal controlado.
· Uso de ciertos medicamentos.
· Inmovilización.
La buena noticia es que cerca de un tercio de los casos de delirium se pueden prevenir con acciones simples como promover la movilidad temprana, mantener una adecuada hidratación, favorecer un buen descanso y mantener al paciente orientado y acompañado.
Algunas respuestas de la Dra. Carrasco aclaran muchas dudas acerca de esta condición:
¿Es una condición reversible? ¿De qué depende?
Sí, la gran mayoría de los casos son reversibles, sin embargo la resolución puede ser lenta y no siempre total. Esto depende de múltiples factores, entre ellos la causa que lo desencadenó, el estado de salud previo del paciente o lo que llamamos su reserva funcional, y también la rapidez con que se detecta y se maneja el cuadro. Por eso, la identificación temprana es clave.
¿Es prevenible? ¿Cuáles son las principales estrategias de prevención dentro del entorno hospitalario?
Es prevenible. Se estima que uno de cada 3 casos se puede prevenir con medidas de un adecuado manejo preventivo durante la hospitalización.
Las estrategias preventivas son de carácter no farmacológico y de bajo costo. Algunas de las más efectivas incluyen mantener una adecuada hidratación y nutrición, favorecer la movilidad temprana, asegurar un buen control del dolor, promover ciclos de sueño adecuados y orientar regularmente al paciente respecto al lugar y al momento en que se encuentra. También es importante revisar cuidadosamente los medicamentos que se administran y evitar aquellos que puedan favorecer la confusión cuando sea posible. Un ambiente calmado y la compañía de familiares también ayuda en la prevención.
¿Qué rol cumplen los equipos clínicos en la detección precoz?
Cumplen un rol fundamental en la detección precoz. La observación diaria, el uso de herramientas de detección y la comunicación entre profesionales permiten identificar cambios sutiles en el estado mental del paciente y actuar oportunamente. El abordaje del delirium requiere además un trabajo interdisciplinario, en el que participan médicos, enfermeras, kinesiólogos, terapeutas ocupacionales, psicólogos y otros profesionales de la salud, cada uno aportando desde su área para prevenir, detectar y manejar este cuadro.
¿Cómo pueden las familias colaborar en la prevención y detección temprana?
La familia también tiene un rol muy importante. La presencia de personas cercanas ayuda a orientar al paciente, disminuir la ansiedad y mantener una sensación de familiaridad con el entorno. Los cuidadores pueden colaborar recordándole al paciente dónde se encuentra, qué día es o acompañándolo con objetos personales significativos. Asimismo, es importante que estén atentos a señales de alerta como cambios bruscos en la conducta, desorientación, somnolencia excesiva o agitación, y que informen estos cambios al equipo de salud. Además, son importantes para ayudar a seguir las indicaciones del equipo de salud, por ejemplo, pedir ayuda y tocar los timbres si el paciente quiere levantarse o si necesita ir al baño, así evitamos caídas.
¿Qué iniciativas ha impulsado nuestra clínica en relación con la prevención del delirium?
En UC CHRISTUS hemos trabajado largamente, impulsando diversas iniciativas orientadas a prevenir el delirium, incluyendo programas de capacitación para los equipos de salud, protocolos de detección temprana y estrategias de cuidado centradas en mantener la orientación, la movilidad segura y el bienestar de los pacientes hospitalizados. Estas acciones forman parte de nuestro compromiso con un
modelo de atención centrado en el paciente, donde la seguridad, la dignidad y la calidad del cuidado son prioridad.
¿Qué mensaje darías a los equipos de salud y a los pacientes?
Recordarles que un tercio de los casos de delirium son prevenibles siguiendo las recomendaciones de cuidado y que se requiere del compromiso de todo el equipo de salud en seguir los protocolos de prevención y diagnóstico precoz para el éxito. Así vamos a poder atender de mejor manera a nuestros pacientes mayores.
En este desafío, el compromiso del equipo de salud de UC CHRISTUS, junto con la participación activa de las familias, son clave para detectar cambios a tiempo y actuar oportunamente, reafirmando nuestro compromiso con una atención segura, digna y centrada en el bienestar de cada paciente.














