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Altas temperaturas y sueño: una buena ventilación del dormitorio y duchas tibias antes de dormir pueden favorecer el descanso

14/01/2026

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El experto del Centro de Sueño UC CHRISTUS, Dr. Eduardo Vázquez, explica cómo el calor fragmenta el descanso y qué medidas tomar.

Las actuales temperaturas elevadas y las olas de calor han marcado el inicio del verano de 2026, provocando que conciliar el sueño por las noches sea una dificultad recurrente. Esta falta de descanso influye directamente en el estado anímico, la concentración y la salud física. El Dr. Eduardo Vázquez, miembro del Centro de Sueño UC CHRISTUS y académico de la Facultad de Medicina UC, sostuvo la importancia de una buena temperatura en el dormitorio, las consecuencias de un sueño continúo alterado y entregó algunas recomendaciones para enfrentar las noches calurosas.

El especialista detalló que, para lograr un sueño de calidad, la habitación debe mantenerse en un rango de entre 16 y 20 °C de temperatura, aunque destacó que, “hasta 24 °C probablemente no sea mayor problema, pero el ideal es ojalá mantenerlo cercano a los 20 °C”. Por otro lado, mencionó que, durante el transcurso de la noche, “nuestra temperatura central baja, y eso nos permite mantener la neurofisiología de nuestro sueño funcionando perfecto”.

Ahora bien, cuando el ambiente presenta altas temperaturas, “lo que vemos es que se empieza a fragmentar el sueño, se hacen más interrumpidos y se acorta el tiempo total de sueño”, explicó.

Consecuencias de un sueño deficiente

Según el Dr. Vázquez una mala calidad de sueño no se reduce simplemente en cansancio y advierte que un descanso irregular afecta de manera inmediata en la salud mental al día siguiente, “lo primero que se empieza a notar son alteraciones en mis funciones ejecutivas”, afirmó, y esto repercute de manera directa en la “capacidad de concentración, dificultad para mantener la atención en forma sostenida, más impulsividad y más problemas de regulación emocional”, agregó.

Además, puntualizó en la incidencia que esto también tiene en la salud física con:

  • • Alteraciones a nivel cardio metabólico: la glicemia (azúcar en sangre) suele amanecer más alta.
  • • Vulnerabilidad cardiovascular.
  • • Aumento del riesgo de hipertensión, resistencia a la insulina y diabetes mellitus.

Consejos para mejorar la calidad del sueño

El doctor compartió una serie de recomendaciones para enfrentar las noches con calor y lograr un descanso adecuado:

  •  La ducha tibia: “Ojalá ducharse antes de acostarse con agua más tibia”. Aunque suene contradictorio, el agua tibia nos ayuda a bajar nuestra temperatura central y facilita el inicio del sueño.
  •  Mejor ventilación: Además de reducir la ropa de cama y mantener un dormitorio ventilado, sugiere que, “ojalá siempre descubrir las manos y los pies, que son lugares que ocupamos para perder calor en la noche”.
  • Cuidados en el sueño: Mantener una regularidad y rutina en las horas del sueño, y asegurarse de una buena hidratación y evitar estimulantes en la segunda mitad del día.
  • • Hábitos constantes: En tiempos donde se prioriza la actividad del día versus el descanso, el doctor recalcó que, “el priorizar nuestras horas de sueño, junto con la actividad física y una alimentación saludable, contribuye a un mayor bienestar y a una mejor longevidad”.

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