Rescate

“Después del bypass gástrico me cambió la vida”

07/11/2019

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Gustavo García pertenecía al 12.3% de la población con diabetes en Chile. Con una obesidad que le trajo como consecuencia esta patología, tomó la decisión de realizarse una cirugía metabólica y cambiar sus hábitos. Hoy hace ejercicio 4 veces a la semana, come sano y disfruta como nunca en familia.

Las cifras hablan por sí solas: la diabetes ha aumentado en nuestro país durante los últimos años. Según la Encuesta Nacional de Salud (ENS) 2016-2017, el 12,3% de la población chilena es diabética, lo que equivale a 1.807.226 personas. Este número es mayor al de la ENS 2009-2010 cuya prevalencia fue de un 9,4%, es decir cerca de 1.200.000 personas más.

Gustavo García tuvo sobrepeso durante su infancia, durante su juventud fue delgado y a los 27 años comenzó a subir de peso nuevamente, lo que terminó en obesidad a los pocos años. “Al tiempo desarrollé resistencia a la insulina y quince años después ya era diabético. Me sentía cansado, inestable emocionalmente, mareado, irritable y con vergüenza”, cuenta.

Tomó medicamentos para bajar de peso, pero éstos tuvieron el temido efecto rebote. “Mis papás tuvieron diabetes y obesidad y ambos murieron muy jóvenes, a los 65 años, por lo que decidí hacer un cambio radical y consultar para hacerme una cirugía”, comenta.

Cirugía bariátrica o metabólica

Existe confusión entre los conceptos “cirugía bariátrica” y “cirugía metabólica”. La técnica quirúrgica es la misma, ya sea bypass gástrico o manga gástrica, la diferencia radica en que la intervención se denomina metabólica cuando se realiza para controlar ciertas enfermedades como la diabetes, hipertensión y triglicéridos altos, por ejemplo.

“En pacientes con elevados índices de obesidad, reflujo gastroesofágico y enfermedades metabólicas como la diabetes u otras como hipertensión, triglicéridos altos e hígado graso, el bypass entrega mejores resultados a largo plazo si lo comparamos con los resultados que se obtendrían al realizar una manga gástrica, cirugía que a su vez es una excelente alternativa para personas con un menor índice de obesidad, jóvenes y sin trastornos metabólicos”, señala el doctor Rodrigo Muñoz, cirujano digestivo y Director del Centro de Tratamiento de la Obesidad UC CHRISTUS.

El 6 de diciembre de 2016 Gustavo García fue operado. “Fue difícil en un comienzo por los cambios en los estados de ánimo, la restricción de alimentos y las fatigas iniciales. Después del bypass gástrico dejé los medicamentos y me cambió la vida. Me subió la autoestima, hago deporte mínimo 4 veces a la semana, juego con mis hijos y comparto más en familia”, afirma.

Antes se pensaba que los beneficios metabólicos del bypass se lograban en gran parte por la baja de peso, pero recientes estudios demuestran que esta cirugía orquesta una serie de cambios moleculares en diferentes tejidos y órganos del cuerpo que son responsables de regular procesos metabólicos importantes como el control de la glicemia -azúcar en la sangre- y de lípidos -colesterol bueno y colesterol malo-, entre otros.

“El bypass genera cambios en la proporción de las sales biliares, cambios en la flora intestinal, en el metabolismo del intestino y en la inflamación corporal, entre otros. Asimismo, hay factores que ayudan a predecir el éxito metabólico de esta cirugía: pacientes jóvenes con diabetes con poco tiempo de evolución, que no usen insulina y tengan una alta reserva pancreática, entre otros”, cuenta el doctor Nicolás Quezada, cirujano digestivo del Centro de Tratamiento de la obesidad UC CHRISTUS y quien operó a Gustavo García.

Pero el éxito del tratamiento a largo plazo no radica sólo en la cirugía, sino en la adquisición de hábitos saludables. “Gustavo ha sido un excelente paciente, muy comprometido y motivado. Es importante que mantenga sus controles ya que de él depende que la remisión de la diabetes se mantenga en el tiempo”, finaliza el doctor Quezada.

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